1.10.09

Usted se considera una persona poco celosa, y no se equivoca en su evaluación. Narcisista sedienta de emociones fuertes, busca el placer del instante, con la persona elegida del momento. De hecho, los compromisos despiertan en usted un profundo miedo, porque los ve como una posible limitación de su libertad. Entonces, ¿por qué preocuparse tanto por retener a su pareja? También su orgullo le impide ser víctima de la serpiente verde de los celos, ya que mostrarse celoso/a y posesivo/a frente a una persona sería reconocer que le importa, que tiene un ascendente sobre usted. Por lo general, usted cree que puede andar por la vida sin que lo amen. Pero a veces interviene el destino, una relación se le impone, una persona lo conquista. Llegada a este punto su conducta da un vuelco de 180 grados, usted, aventurero/a de alma, se trasforma en una persona celosa y posesiva, que piensa: “Has conseguido vencerme. Lo menos que puedo exigir es que me seas fiel. No tendré piedad con mis rivales”. Pero paradójicamente, no se siente en falta si alguna vez se permite una pequeña aventura secreta, con la excusa de que sabe distinguir entre sexo y amor. En realidad, con esa escapada se venga de la libertad que su pareja le arrebató. Cuando siente celos, es más fuerte en usted la herida narcisista por haber sido reemplazada que el dolor por la pérdida del amor de él.